Bangladesh y los espacios del capital

El derrumbe del edificio Rana Plaza, en Dacca, Bangladesh, el pasado miércoles 24 de abril de 2013, que dejó (hasta el momento) más de 370 muertos (más de 1000, la mayoría mujeres, según las cifras de 1 semana después de publicar esta nota), debería recordarnos algunos aspectos de la dinámica de la producción social. En el cuarto piso del edificio estaba un taller de textiles, al cual subcontrataban diversas marcas de ropa del mundo, por las ventajas en costos de producción que ello significaba. La producción de algo tan cotidiano como la ropa, nos muestra entonces los tejidos de una desigualdad que se extienden por diversos espacios del mundo y conectan a grupos de consumidores de modas (y en algunos casos de objetos relativamente exclusivos) con trabajadores en condiciones de bajo salario y poca protección. Nada de eso es nuevo. Se puede recordar muchos casos semejantes en las historias recientes de empresas que estallan (West, Texas) o de minas que se derrumban (en el Tibet, China; en Zacatecas y en Coahuila, México; en Kyekyewere, Gahna) sólo en lo que va de este año. La fragilidad de los espacios de trabajo se muestra con desastres humanos; pero al mismo tiempo iluminan largas historias, como las de los talleres de costura descubiertos entre los escombros del terremoto de la ciudad de México en 1985. O para ir más atrás: el incendio del edificio que alojaba la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist, en NY, en 1911. Se trata de una larga historia de desastres que muestra la vulnerabilidad del trabajo y las condiciones en que se funda ese trabajo para el sostenimiento de la acumulación.

PS1: Interesante nota de la CNN al respecto:
http://mexico.cnn.com/mundo/2013/05/10/estoy-viva-por-favor-rescatenme-una-mujer-bajo-escombros-en-Bangladesh
En especial el gráfico comparativo de costo de producción de una camisa en Estados Unidos y en Bangladesh.
Siguen las preguntas sobre cómo se produce la ropa, quién y en qué condiciones, dónde, y quienes terminan ganando de todo esto al final.

PS2: Ahora empiezan nuevas discusiones sobre las condiciones de seguridad en la producción de ropa, encabezadas por las propias empresas que maquilan su ropa en Bangladesh (la sueca H&M's, la C&A de Holanda, y las británicas Primark y Tesco, por ejemplo). ¿Hasta dónde puede repercutir un evento así? Será interesante seguir la ruta de los impactos de estos hechos en la dinámica de la producción de mercancías, y también, hasta dónde se detienen sus ondas expansivas.
http://www.nytimes.com/2013/05/14/business/global/hm-agrees-to-bangladesh-safety-plan.html?_r=0
Según esta nota del NYTimes, Bangladesh es el segundo exportador de ropa del mundo (por detrás de China) y el primero con los salarios más bajos: 37 USD al mes. Interesante, ¿no?

Saludos

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